sábado, 31 de mayo de 2014

Puerta de Merida

La Puerta de Mérida permaneció en pie hasta el año 1.751, año que fue derribada por el concejal Pablo Becerra de Monroy.

Con el mismo destino que corrió años después la Puerta De Coria, se cree que esta tenía una estructura similar y que el motivo del derribo fue que dificultaba la entrada y salida de carruajes de esa zona.

Plazuela del Socorro - Puerta de Coria

En la actual Plazuela del Socorro se hallaba desde la época romana la llamada Puerta de Coria o Puerta del Socorro que daba acceso a la Villa de Cáceres por el lado norte, y ahí estuvo hasta que en el año 1.879 fue derribada por el Ayuntamiento a instancia de don Joaquín Muñoz Chaves personaje influyente de la ciudad.

Por lo que sabemos de documentos y textos de la época, la puerta del socorro o puerta de Coria debió ser parecida estructuralmente a la también puerta romana del Arco del Cristo y flanqueada por torres defensivas y encima de la puerta una hornacina consagrada a la virgen del socorro recolocada en 1940 en una hornacina en la Casa de los Condes de Trespalacios.

Palacio Episcopal

Su parte más antigua data del siglo XIII y la más moderna del siglo XVII.

La fachada principal es renacentista (ss.XVI/XVII) y tiene la puerta en arco de medio punto, con doble adorno de sillares almohadillados, a ambos lados de la puerta podemos observar dos medallones con figuras, todo ello enmarcado por dos columnas toscanas y en la parte superior por un friso en el que puede leerse la inscripción "D. García de Garlaça, Obispo de Coria 1587", en la parte más alta de la fachada vemos el escudo de Galarza, una garza semiexplayada sobre banda con la inscripción "AVE MARÍA".


Hay ventanas en los dos pisos, las de abajo tienen una artística reja y están enmarcadas con sillares almohadillados, rematadas con arcos de descarga. La fachada lateral, gótica del s.XV, es de cantería y tiene arco bilobulado dentro de una arcada de finas molduras.

Palacio del Mayoralgo

Tiene una fachada con elementos góticos y renacentistas, de 1537, y, en su interior, un magnífico patio mudéjar con arcos apuntados sobre gruesas columnas cuadradas biseladas, del s. XIV. En su fachada cabe destacar la portada que se abre en arco de medio punto con largas dovelas y dos ventanas geminadas con mainel de mármol, en arcos de medio punto y con adornos en el interior del arco, que flanquean el escudo principal, de estilo renacentista, de la familia Blázquez-Mayoralgo.

Debajo del escudo hay una inscripción que dice: "Sé tú Señor para nosotros torre de fortaleza y se renovará como la del águila, nuestra juventud", que hace referencia al escudo de armas de esta familia, medio águila y media torre. Toda la fachada principal está enmarcada por un gran alfiz. En su fachada lateral destaca la portada en arco apuntado y un escudo muy antiguo de la familia Mayoralgo, de tiempos de Alfonso XI.


Palacio de Hernando de Ovando



De estilo renacentista fue construida en 1519 y reformada en el s. XVIII.

Tiene la portada en arco de medio punto, con arquivoltas y pilastras en alto relieve sobre plintos.

En los ángulos del arco, se pueden ver dos medallones con las figuras de Hernando de Ovando y su esposa Mencía de Ulloa, por encima, en el friso se lee la inscripción "Aetea iustorum memoria" rematado en sus extremos por figuras de niños. En el centro, un óvalo con el escudo de Ovando-Ulloa y en la parte superior, en esgrafiado, un águila con escudo bajo corona, que perteneció a Dª Leonor de Ovando y Vera, autora de la reforma.

En la parte izquierda de la fachada, se ven los restos de una torre, que dejó de construirse en 1480, por contravenir las ordenanzas.



Palacio de Diego de Ovando - Palacio de las Cigüeñas

Popularmente conocido como "Palacio de las Cigüeñas", fue ordenada su edificación en el siglo XV por D. Diego de Cáceres Ovando.

Su fachada se compone de una puerta con largas dovelas en arco de medio punto, y sobre ésta, una ventana en arco conopial flanqueada por dos escudos con las armas de Ovando y Mogollón, todo ello enmarcado por un alfiz quebrado, con dos ventanas geminadas de arcos túmidos y mainel en mármol gris.

Destaca la torre por su gran altura. Es de planta cuadrada, con sillares graníticos en los ángulos y cuerpo superior saliente sujeto por ménsulas y coronado por almenas. Es la única torre que no sufrió el desmochamiento ordenado por la Reina Isabel la Católica.

En su interior tiene un patio flanqueado por cuatro galerías con columnas con arcos rebajados en planta baja y geminados con clave colgante en la parte superior. De este patio sale una escalera, que da acceso a la torre y que se abre en abanico alrededor de una pilastra gótica.


Hoy es sede de la Comandancia Militar de Cáceres.

Iglesia de San Mateo

Posee elementos de los estilos gótico, renacentista, plateresco y barroco. Construida sobre los restos de lo que fue mezquita árabe, se cita este edificio en un documento de 1345. Reformada y completada en siglos posteriores (XVI, XVIII y XX).

En la fachada principal podemos ver:

• Portada plateresca, entre dos columnas de orden compuesto, en arco carpanel, con dovelas adornadas con angelitos. Los medallones de ambos lados representan a San Pedro y San Pablo. Por encima, el friso adornado con motivos vegetales y un medallón (San Mateo). Como remate, dos estatuas de ángeles. Se atribuye a Guillén de Ferrant (1546).
• A la derecha sobresale el cuerpo de una escalera, que es la de subida al coro.
• Arriba, una bella espadaña en ángulo.
• Torre, sin ninguna decoración, construida en 1780 por Pedro Vecino.

En el interior, de una sola nave con Bóvedas de nervadura de granito, destacan:

• El Retablo Mayor, de pino en su color, tallado en 1760, por Vicente Barbadillo.
• La imagen de la Dolorosa de Antoni Vaquero.
• Tres enterramientos interesantes, que son:

- una estatua yacente con armadura gótica;
- el de Rodrigo de Ovando, hijo del Capitán Diego de Cáceres Ovando, labrado en granito, bajo un arco de medio punto;
- el del Capitán Diego de Cáceres Ovando, similar al anterior, aunque el zócalo es de mayor belleza.

Hay también sepulcros de los Perero, Sande, Saavedra, Ulloa, Golfín, Topete y Mayoralgo.

Destaca en él un cuadro del "Cristo de la Encina" que representa un milagro que tuvo lugar en América.
Un religioso escondió una imagen de Cristo Crucificado en un árbol para evitar que lo ultrajasen.
Un indio lo descubrió cuando iba a cortarlo con el hacha y recibió entonces la gracia de conversión.
La pintura es de mediados del siglo XVIII.


En 1345 se fundó en este lugar la cofradía de Ntra. Sra. del Salor, organización formada por caballeros y escuderos para su autodefensa.